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Cómo convertir tu antiguo disco duro en un disco duro externo

Cómo convertir tu antiguo disco duro en un disco duro externo

Es posible que tengas por casa un disco duro interno que no utilices y que ni sepas qué hacer con él. Nosotros te explicamos cómo puedes hacer un disco duro externo con ese disco.
Con la llegada de los discos duros sólidos o SSD y su reciente abaratamiento, es posible que te hayas planteado en renovar tu ordenador portátil o sobremesa y si aún no lo has hecho, aquí tienes las razones para hacerlo. Si has realizado el cambio y el disco duro que has quitado se encuentra en optimas condiciones, puedes introducirlo en una carcasa para convertirlo a uno externo.
¿Por qué hacerlo?
El primer motivo para hacerlo es su coste, ya que el precio de una carcasa se encuentra entre los 15 y los 25€, dependiendo del tamaño del disco duro. Mientras que comprar un disco externo puede variar entre los 45 y 120€, en función de su capacidad.
Otra razón para hacerlo es porque podremos sustituir en disco interno de la carcasa siempre que queramos, incluso podremos utilizar varios discos con una misma carcasa.
Finalmente, estaremos ayudando al planeta porque estaremos dando una segunda vida a un componente que es muy difícil de reciclar y separar debido a sus elementos.
¿Detalles a tener en cuenta?
Lo principal es conocer el estado del disco que tenemos, ya que si el cambio lo hemos hecho porque el disco presentaba fallos de funcionamiento no es lo mas correcto, ya que su vida útil se verá comprometida y no será fiable. Si no sabes cual es su estado, puedes llevarlo a cualquier tienda de informática y te dirán como está.
Lo siguiente a tener en cuenta será el tamaño físico del disco, los hay de 2.5” (normalmente es el tamaño que se instala en ordenadores portátiles) y de 3.5” (los que se instalan en equipos sobremesa). Para ambos tamaños existen carcasas, pero su precio no será el mismo.
Otra consideración será la conexión que disponga nuestro disco duro, ya que, aunque prácticamente la mayoría de discos de 2.5” son SATA, algunos discos de 3.5” (sobre todo los más antiguos) pueden ser IDE, importante cuando compres tu carcasa.
Finalmente, la velocidad de transferencia que nos proporciona la carcasa, aunque la mayoría ya disponen de USB 3.0 todavía se venden con tecnología 2.0, procura comprarla 3.0 ya que la diferencia de velocidad es notable.
¿Cómo realizar la instalación?
Aquí es donde solo podremos orientarte a grandes rasgos, ya que cada modelo de carcasa dispone de un mecanismo diferente, pero básicamente consiste de una cajita de plástico con una tapa que se puede abrir mediante presión o un pequeño tornillo, y dentro una pequeña placa con un conector SATA o IDE donde tendrás que conectar tu disco. Una vez insertado, vuelve a poner la tapa y ya tienes tu nuevo disco duro externo.
En resumen, si tienes un disco duro interno que hayas retirado de un equipo que has renovado o que no funcionaba, pero el disco esta bien, puedes utilizarlo para hacer copias de seguridad o como almacenamiento multimedia por un precio asequible.

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